Se hizo mucho alboroto en los medios de comunicación cuando se dió a conocer el aumento salarial que intentaron llevar a cabo nuestros magistrados del Poder Judicial de la Federación.El sueldo base de de 316, 982 pesos mensuales ($21,132 dólares aprox.) no son suficientes en estos tiempos de incertidumbre financiera. Es necesario el aumento de 8 % a su salario para poder hacer frente a los constantes aumentos de los productos básicos, aún con la inflación oficial de 5% anual, definitivamente no es suficiente.
En un acto de coherencia salarial, los magistrados del Instituto Federal Electoral, tambien desean su aumento salarial a la par de sus colegas.
Nuestros legisladores no tardaron mucho tiempo en protestar y en buscar micrófonos para expresar su gran descontento.
En el transcurso de la semana se pusieron a trabajar en un aparente debate sobre la reforma constitucional para regular los salarios máximos, con un pequeño detalle, los altos salarios de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) –que rebasan el del Ejecutivo–, de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), de los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), así como de jueces y magistrados; no sufrirán ningún cambio.
¿Por qué poner límites a los salarios?
El ser funcionario público en México, es igual a sacarse la lotería, no existen sueldos en la iniciativa privada que igualen las millonarias cantidades que perciben por servir a la sociedad.
Tanto alboroto es simplemente envidía por no poder ganar más que el presidente , en este caso nuestros legisladores están del lado de la gente porque sienten impotencia al no poder nunca en sus vidas lograr tan descarados sueldos.
Es por eso que de ser simples afiliados de partido partido político , apoyaron al personaje de dudosa reputación para que él les llegará a recompensar con un puesto dentro de la nómina. ¡Jamás! Van a demeritar los salarios que con tanto esfuerzo pocos han logrado conseguir.
Ya se ha vuelto costumbre en este sexenio calderonista que los temas nacionales se traten con aparente importancia y al final sólo terminen en cambios diminutos disfrazados de reformas. Y eso es precisamente lo que va a pasar, una y otra vez mientras los ciudadanos de México sigamos soportandolo.
Nuestros legisladores no tardaron mucho tiempo en protestar y en buscar micrófonos para expresar su gran descontento.
En el transcurso de la semana se pusieron a trabajar en un aparente debate sobre la reforma constitucional para regular los salarios máximos, con un pequeño detalle, los altos salarios de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) –que rebasan el del Ejecutivo–, de los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), de los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), así como de jueces y magistrados; no sufrirán ningún cambio.
¿Por qué poner límites a los salarios?
El ser funcionario público en México, es igual a sacarse la lotería, no existen sueldos en la iniciativa privada que igualen las millonarias cantidades que perciben por servir a la sociedad.
Tanto alboroto es simplemente envidía por no poder ganar más que el presidente , en este caso nuestros legisladores están del lado de la gente porque sienten impotencia al no poder nunca en sus vidas lograr tan descarados sueldos.
Es por eso que de ser simples afiliados de partido partido político , apoyaron al personaje de dudosa reputación para que él les llegará a recompensar con un puesto dentro de la nómina. ¡Jamás! Van a demeritar los salarios que con tanto esfuerzo pocos han logrado conseguir.
Ya se ha vuelto costumbre en este sexenio calderonista que los temas nacionales se traten con aparente importancia y al final sólo terminen en cambios diminutos disfrazados de reformas. Y eso es precisamente lo que va a pasar, una y otra vez mientras los ciudadanos de México sigamos soportandolo.
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